Recomendaciones

a) Consejos generales para las actividades de montaña.

Si tienes tiempo antes, estúdiate la excursión en un mapa teniendo en cuenta la dificultad que pueda presentar (ver la escala de dificultad)

Es asimismo muy recomendable que visites alguna página que ofrezca predicciones meteorológicas fiables a corto y largo plazo que te ayuden a preparar tu indumentaria y material. Tienes que ser especialmente cuidadoso en este aspecto. En nuestra web tienes enlaces a páginas con predicciones meteorológicas.

Casi todas las excursiones tienen dos alternativas, una fácil y otra algo más complicada. No te sobrevalores, pruébate antes, déjate aconsejar por gente con más experiencia que tú y no seas imprudente. La montaña nos puede dar muchas satisfacciones pero también algún que otro susto. Ten en cuenta que la montaña siempre pone a cada uno donde le corresponde y en principio tú deberías ser el que mejor te conocieras. También ten en cuenta que la montaña siempre estará ahí. Si no puedes hacer una actividad en un determinado momento, prepárate física y técnicamente y espera otro momento mejor. No te precipites.

En cada excursión siempre irán al menos dos responsables: uno en cabeza y otro en cola. Son gente experimentada y a las que siempre deberás hacer caso. Mantente en medio de los dos. Nunca te adelantes al que va en cabeza. Esto es muy importante ya que podrías ponerte en peligro tú y a todos los que te siguen. Si tienes alguna dificultad, no dudes en hacérselo saber. No pierdas nunca de vista al grupo precedente. Si se separan mucho de ti, diles que se esperen. Esto es especialmente importante en días con niebla. Ten en cuenta que somos un grupo de montaña y lo que queremos es que todos podamos disfrutar de la mejor manera posible de las actividades que realizamos.

Los montañeros somos unos privilegiados por andar por donde andamos e ir con quienes vamos. Se respetuoso con el medio ambiente y disfruta de la amistad.

 

b) Indumentaria.

Gorra de visera o pañuelo para la cabeza.

Gafas de sol.

Camiseta de fibra sintética (si sudas mucho puede ser recomendable llevar otra en la mochila)

Sudadera o forro ligero. No olvides que en la montañas incluso en verano puede hacer mucho frío.

Chubasquero fino (ocupa poco, no pesa nada y en la montaña nunca se sabe)

Pantalón de montaña de tejido fino.

Como ropa interior son muy útiles las mallas cortas de Lycra. Repelen el sudor, son cómodas, no hacen rozaduras y si hace calor te pueden servir como pantalón corto. Evita las prendas de algodón que empapan el sudor y tardan mucho tiempo en evaporarlo.

Calcetines de montaña sin costuras. Se especialmente cuidadoso en este aspecto. Hay calcetines que no eliminan bien el sudor y literalmente te cuecen el pie dentro de la bota. Pregunta en la tienda cuál es el más adecuado (tipo Coolmax). También puede ser útil llevar unos de recambio en la mochila.

Botas de media montaña. No es tan importante la membrana en la bota (Goretex, Sympatex, etc.) como la dureza y la adherencia de la suela. Escoge siempre botas con suela Vibram. Antes de emprender una marcha larga es fundamental que las botas hayan sido probadas durante un cierto tiempo para asegurarnos que estén perfectamente adaptadas a nuestros pies y así evitar rozaduras o heridas. Una vez atada la bota es fundamental que el pie no se mueva dentro y que los dedos nunca den en la parte delantera, ni aún poniéndonos de puntillas.

Es recomendable dejar siempre en el coche o en el autobús un equipo completo de ropa de recambio. Es muy agradable al volver quitarnos el equipo sudado y ponernos un calzado cómodo.

 

c) Material.

Para una actividad de un día con una mochila de 30 litros suele ser suficiente. Ha de ser cómoda, ajustable y perfectamente acolchada en todas las superficies en contacto con el cuerpo. Asegúrate que sea impermeable, que lleve correas para poder meter los bastones, bolsillos laterales para las botellas de agua y otro superior de fácil acceso.

Los bastones son muy útiles si el terreno es accidentado. Subiendo te ayudan en el impulso y bajando amortiguan la presión en las articulaciones y estabilizan la marcha. Han de ser telescópicos (3 secciones) y de una reconocida marca para asegurar los recambios.

Material diverso: teléfono móvil (entérate del número del responsable de la actividad), un silbato (silba fuerte si te pierdes), crema protectora frente al sol (factor de protección >20), bolsa de plástico (si llueve puedes meter las cosas que no quieras que se te mojen), navaja, linterna tipo frontal, papel higiénico, vaso de plástico y tiritas. Todo ello fácilmente accesible en el bolsillo superior de la mochila.

 

d) Alimentación.

No lleves excesiva comida. Ten en cuenta que son preferibles los alimentos energéticos y jugosos antes que los secos y de difícil digestión. Con un par de sándwiches y fruta (naranjas, plátanos, etc.) suele ser suficiente para un día.

Si quieres picar por el camino puedes llevar caramelos, galletas energéticas o frutos secos (vigila que no sean excesivamente salados) en un bolsillo de fácil acceso.

Es fundamental que el montañero ingiera a lo largo de la excursión suficiente cantidad de agua. Esto sin duda es lo más importante si queremos evitar la tan temida “pájara”. En condiciones normales con 2 litros de agua suele ser suficiente. Este volumen, no obstante, es sólo orientativo ya que puede variar en función de la dureza de la excursión, las condiciones meteorológicas y las propias necesidades de cada individuo. Infórmate sobre la existencia en el recorrido de fuentes donde poder repostar. Ten en cuenta que dependiendo del momento del año pueden haberse secado o no ser potables. Un vaso de plástico en un lugar accesible te ayudará a beber sin tenerte que agachar demasiado. Si sudas mucho sería recomendable que llevarás un sobre con sales para reconstituir el agua (Citorsal, Sueroral, etc. de venta en cualquier farmacia)

 

e) Consideraciones particulares para la realización de actividades con nieve o en condiciones meteorológicas adversas.

En principio la mayoría de las consideraciones hechas en el apartado anterior son aplicables a éste con las lógicas particularidades derivadas de la meteorología que nos podamos encontrar y del terreno donde nos vayamos a desenvolver.

Tendremos que ser especialmente cuidadosos en los siguientes aspectos:

Gorro de tejido polar o lana. Ten en cuenta que la cabeza es una de los lugares del cuerpo por donde más calor se pierde.

Gafas con cristales de alta protección (4-5)

Camiseta interior con manga larga de fibra sintética (Polartec o similar) bien ceñida al cuerpo y pantalones del mismo material.

Forro polar con abertura delantera. De esta forma podemos abrirlo o cerrarlo dependiendo del calor que tengamos. En     ocasiones en que el frío es extremo podemos incluir un segundo chaleco de mismo material debajo de aquél.

Guantes de tejido polar o lana. Puede ser útil que en la zona de la palma de la mano estén dotados de una superficie antideslizante para evitar que el piolet se escurra y de una goma elástica que permita quitárnoslos quedando colgados por las muñecas para no perderlos.

Cortavientos perfectamente impermeable y a ser posible transpirable (los provistos de membrana son los más caros pero son los mejores con diferencia)

Pantalón impermeable térmico de montaña.

Polainas.

Botas impermeables con membrana (Goretex, Sympatex, etc) con la suficiente rigidez que permitan la colocación de crampones, y si es posible, con hendiduras que permitan la colocación de camprones automáticos o semiautomáticos.

La mochila ha de tener un volumen de unos 60 litros ya que deberemos transportar mayor cantidad de material que en el caso anterior. Si la mochila no es completamente impermeable consigue una funda que la cubra por completo.

Bastones provistos de rosetas para nieve.

En ocasiones con nieve y siempre con hielo deberemos utilizar camprones y piolet. Infórmate antes de cada excursión si será necesario su utilización. Ten en cuenta también que de nada sirve este material si no sabemos utilizarlo. Aprovecha para ello los cursos organizados por el club.