Riesgos meteorológicos

Es frecuente que en la montaña se produzcan fenómenos meteorológicos adversos, evolucionando mucho más rápidamente y con más violencia que en las llanuras.

Vamos a dar unos consejos prácticos para minimizar sus riesgos.

INFORMACIÓN METEOROLÓGICA

Debemos informarnos antes de ir a la montaña de las previsiones meteorológicas.
Una vez allí estar atentos a los fenómenos meteorológicos que se van produciendo, lo cual requiere una buena experiencia.
Información Agencia Estatal de Meteorología: www.aemet.es

TORMENTA

Evitar las crestas.
Descender lo más rápidamente posible, evitando avanzar por las aristas.
Alejarse de todos los objetos metálicos (piolet, crampones, bastones telescópicos…)
No pararse bajo los árboles y las rocas, sobre todo si son elementos aislados.
Aislarse al máximo del suelo mediante cualquier material aislante: mochila, cuerda, saco…

ALTITUD

La rapidez con que nos habituamos a la altitud es característica de cada indivíduo y no depende de su preparación física o técnica.
La buena aclimatación requiere un tiempo: 5 días para pasar sin riesgo de 3000 a 5000 m.
Se puede mejorar la aclimatación hidratándose para impedir que la sangre se espese (beber regularmente)

HIPOTERMIA

Llevar ropa adecuada: Polar, guantes, gorro…
Alimentarse e hidratarse (mejor bebidas calientes)
No tomar bebidas alcohólicas, favorecen la pérdida de calor.

CONGELACIÓN

No calentar la zona congelada si no estamos seguros de que el recalentamiento será duradero hasta la llegada de auxilio, el recalentamiento debe hacerse  sumergiendo la extremidad congelada en un baño a 37ºC junto con una solución antiséptica.
Nunca friccionar la zona congelada.

HIPERTERMIA

Llevar gorra y ropa ligera de color claro.
Hidratarse con regularidad.

SOL

La ropa es una buena protección.
Las cremas para la piel y el protector labial deben ser aplicados cuatro o cinco veces al día. Deben tener un índice de protección superior a 25.
Gafas de sol con cristales de alta calidad.

ALUDES

Informarse previamente del riesgo de aludes en las áreas montañosas con mucha nieve.

 

Extraído de “La guía de montaña”
Ministerio de Medio Ambiente / I.N.M. / F.E.D.M.E.